En la nueva etapa del blog he decidido retomar el apartado de "El Recetario de Gabrielle" recuperando recetas de cocina de la Antigüedad. En concreto de la cocina Egipcia, Romana y Griega que a buen seguro Xena y Gabrielle probaron.
Vamos a comenzar con una receta muy sencilla: El "bucellatum" romano o las galletas saladas que eran típicas en todas las mesas romanas y que estaban extendidas por todo el imperio. Para su elaboración necesitaremos:
- Dos tazas de harina de trigo integral.
- Dos cucharadas soperas de aceite de oliva.
- Aceitunas negras, sal, orégano, tomillo y sésamo.
- Agua templada.
ELABORACIÓN: Ponemos la harina en un cuenco junto con la sal, el aceite, el orégano y el tomillo. Vamos añadiendo el agua templada mientras amasamos todos los ingredientes hasta crear una pasta homogénea que no se pegue a las manos (si fuese necesario añadimos un poco mas de agua). Una vez tengamos formada una bola, se incorporan las aceitunas deshuesadas y en trocitos volviendo a amasar todo.
Se extiende la masa sobre una superficie enharinada y para hacer la forma redonda utilizaremos la boca de un vaso. La masa sobrante de los recortes se vuelve a amasar y extender hasta que hayamos realizado el mayor numero de galletas posibles, se colocan sobre una bandeja y se espolvorean los granos de sésamo sobre ellas. PRECALENTAMOS el horno a 250º y se introducen las galletas durante 10 a 15 minutos hasta que estén doradas.
La impedimenta de un soldado romano incluía varios útiles de cocina como una sarten en la que solían hacer pan, cantimplora, candil, una olla pequeña y una parrilla para cocinar sobre las brasas. Esto podía variar de un soldado a otro dependiendo de sus gustos culinarios.
Estas galletas pasaron de ser la base de la alimentación de los soldados romanos mientras estaban en campaña, elaborándolas sobre las brasas y acompañando a los guisos de cebollas y lentejas, popularizándose en Roma como entrante para las comidas. Especialmente recomiendo como acompañamiento cremas y salsas de todo tipo, untándolas en mayonesa, ajolio, con queso fresco o cualquiera de los de untar son especialmente buenas y también con anchoas, curados y salazones. Os dejo la receta para que probéis las combinaciones con salsa que mas os guste (recomendado acompañar de vino tinto).




























